lunes, noviembre 12

un niño contemplando su oso de tela, un papá noel que emerge de la boca de una chimenea, un elefante a cuerda montado en un triciclo, y sobre su trompa erguida, un plato giratorio haciendo las veces de hélice de helicóptero, sonreímos, y el hombre vestido de papa noel, mirando al niño, da cuerda al elefante que ahora se desliza en su triciclo, girando su plato/hélice a gran velocidad por sobre el parqué. germina otro hombre igual al anterior, por la misma chimenea, y otro, y otro, y otro, así hasta llenar la habitación de hombres . algo murmuró en mis ojos, y me dijo que no podía seguir, que no quería. y la ciudad de los niños perdidos seguirá sin este espectador, al menos por hoy .

No hay comentarios.: